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Una vez pasadas las fechas donde descuidamos un poco más nuestra dieta, como las Navidades, las vacaciones…  nos subimos a la báscula y nos damos cuenta de los excesos que hemos cometido. En estos momentos es cuando nos entran las prisas y empezamos a buscar las famosas dietas “detox”. Desde Intur Restauración colectiva os damos unos consejos sobre hábitos saludables fáciles de seguir en vuestra alimentación diaria para recuperarse de los abusos de una forma sana, sin tener que recurrir a estas “dietas milagro”.

Antes de nada, recordar que las prisas no son buenas y que debemos huir de este tipo de dietas que favorecen una pérdida de peso rápida pero que, en realidad, lo que perdemos es masa muscular y agua, más que la grasa que nos interesa eliminar.

Consejos para seguir unos hábitos saludables

Lo más inteligente para no dañar nuestra salud al reducir peso y eliminar la grasa que hemos acumulado, es adquirir unos hábitos saludables: realizar una alimentación equilibrada combinada con actividad física diaria (por lo menos 30 minutos al día) así como evitar el tabaco y el alcohol. Con estos consejos te ayudamos a conseguirlo:

  • Aumenta el consumo de fibra, (legumbres, verdura, pasta, pan o arroz en sus versiones integrales… )
  • Consume un mínimo de 2 litros de agua al día. Puedes tomarla también en forma de infusiones: cola de caballo, hinojo, alcachofa, regaliz, melisa y diente de león son las que poseen mayor efecto diurético.
  • Aumenta el consumo de pescado frente al de carne: contiene menos grasas saturadas y sus ácidos grasos omega3 ayudan a cuidar nuestras arterias y mantener a raya los niveles de colesterol.
  • Realiza de 5 a 6 comidas al día. Saltarse el desayuno o suprimir la cena son ideas contraproducentes.
  • Aumenta el consumo de frutas: contienen una elevada cantidad de vitaminas, fibra, antioxidantes y agua. Son muy eficaces eliminando toxinas ya que estimulan la producción de bilis. Entre las frutas más depurativas destacamos: Piña, limón, kiwi, naranjas, pomelo, fresas, manzanas, uvas, frutos del bosque, sandía, papaya y peras. Pero cualquiera de ellas nos ayudará en nuestro objetivo.
  • Verduras y hortalizas: destacaríamos las de hoja verde por su elevado contenido en clorofila; espinacas, acelgas, col rizada, escarola, alfalfa, rúcula, canónigos… Aunque encontramos otras verduras con elevada capacidad diurética y reguladora del tránsito intestinal; alcachofa, cebolla, espárragos, pepino, apio, zanahoria, tomate, berenjena, judías verdes, hinojo, brócoli, remolacha. Lo ideal será consumir siempre que se pueda las verduras y hortalizas crudas, al vapor o cocidas. Evitaremos freírlas, rebozarlas, empanarlas o conservarlas en aceite.
  • Yogur natural: El yogur contiene probióticos que ayudan a repoblar la microbiota intestinal, además de mejorar nuestro sistema inmunitario. Deberemos tomar el yogur sin azúcar ni saborizantes.

En una alimentación saludable, conviene evitar:

  • Azúcares simples como: azúcar de mesa, pasteles, chocolates, turrones, caramelos…
  • Refrescos azucarados y zumos envasados.
  • Bebidas alcohólicas
  • Grasas saturadas (carnes grasas, embutidos, aceite de palma y coco, bollería industrial, comidas precocinadas, productos lácteos enteros…)
  • Patatas fritas, snacks salados con elevado contenido en calorías

Si sigues estos consejos y los combinas con algo de ejercicio físico, verás resultados duraderos y, sobre todo, nos dañarás tu salud.