Alimentación saludable para el nuevo año

Con la llegada del mes de enero llegan los nuevos propósitos. Largas listas de promesas que por lo general están relacionados con la vida saludable; hacer más ejercicio, comer mejor… Y como lo nuestro es hablar de hábitos alimenticios, aquí van varios propósitos de alimentación saludable para aplicar toda la familia. ¿Te apuntas?

1. Frutas y verduras.Frutas

Fuente de vitaminas, minerales y nutrientes, resulta imprescindible aumentar su consumo, no solo porque ayudan a bajar de peso sino por su capacidad para reducir el riesgo de múltiples enfermedades.

2. Reduce fritos y empanados

Suponen un gran aporte de grasas, por lo que hay que reducir la cantidad que ingerimos en la medida de lo posible.

3. Varias comidas al día

Comer entre 4 y 5 veces al día ayuda a que nuestro organismo acelere el metabolismo y por tanto queme más calorías, además que evita que vayamos con mucha hambre a las comidas principales.

4. Limita el consumo de carne

Tal y como aplicamos en nuestros proyectos educativos, no es necesario comer carne todos los días, de hecho, contiene colesterol y grasas saturadas.

5. Productos ecológicos y de proximidad

Al estar libres de pesticidas, son mucho más saludables para nuestro organismo y además ayudan a mejorar el planeta.

6. Menos azúcar

Son alimentos que no aportan ningún nutriente y sí un gran número de calorías vacías. El azúcar cumple muchas funciones en nuestro organismo, entre otras cosas, nos proporciona un aporte de energía indispensable para el buen desarrollo de las actividades diarias, sin embargo, un aporte excesivo de glucosa puede tener consecuencias nefastas para nuestro organismo,

Llevar una dieta sana y equilibrada, debería ser un propósito de los que duran todo el año, tanto en mayores como en pequeños, comer de todo y sobre todo evita el exceso en ciertos alimentos nos ayudará a mejorar nuestra calidad de vida y sobre todo a evitar problemas a futuro.

Y tu, ¿eres de los que se suma a los propósitos para el año nuevo? No hacer falta mucho esfuerzo ni grandeas cambios para conseguir llevar una vida un poco más saludable, y desde luego, cualquier cambio, por pequeño que sea, ¡marca la diferencia!